Archive for the ‘Personal’ Category

Artes marciales, o quién la tiene más gorda

Miércoles, Agosto 26th, 2009

Soy aficionado a las artes marciales, e incluso he llegado a practicar algunas aunque ahora mismo para mi desgracia no pueda hacerlo. Pero no es de eso de lo que quería hablar. Quería hablar sobre la mentalidad y la opinión de la mayor parte de la gente que las practica y que aún no han llegado a comprender realmente la esencia de estas artes marciales.

En el mundo de la lucha la competitividad es brutal. No es para nada extraño escuchar comentarios del tipo: Cualquier karateka le parte la boca a ese de Taekwondo, ¿Aikido? Eso es para maricones, etc. Miles de egos hinchados luchan, además de contra sus propios compañeros, contra los “rivales” de otras escuelas/tradiciones. Y esto ha sido así desde el principio. ¿Cuantas historias de samurais se conocen sobre viajes de dôjô en dôjô en busca de un “rival a la altura”?

Proyección en Aikido

¿Pero qué clase de mentalidad es esa en la que lo más importante no es evitar la confrontación, sino buscarla desesperadamente? Pues precisamente la mentalidad humana. Aquella en la que nos creemos superiores, por encima de todo y de todos, mejores que cualquiera aún a riesgo de nuestra propia seguridad.

La mayor parte de la gente entiende las artes marciales como un tipo de “deporte” en el que se lucha, pero se olvidan de que el origen de todas y cada una de estas formas de arte marcial vienen de un mismo origen, un origen guerrero. Un origen de vida o muerte. Se olvidan de que la principal enseñanza debe ser no luchar si puedes evitarlo en lugar del yo te zurro la badana porque soy mejor que tú.

La mala educación

Martes, Agosto 4th, 2009

Últimamente no paro de ver gente maleducada en todos lados. El mundo se ha convertido en un lugar lleno de gente sin respeto por los demás. Veo gente sin educación en las tiendas, tanto a un lado como a otro del mostrador. Veo gente irrespetuosa en Internet. En todos lados.

Sin ir más lejos, hace un par de días mientras esperaba en la Plaza del Museo al compañero con el que subo a la oficina todas las mañanas, un hombre tiraba al suelo el envoltorio de su paquete de tabaco, y pocos minutos después la colilla del cigarro que se había fumado. Eso de por si ya es de poca educación, pero lo peor de todo es que a dos metros de él había una papelera. Y a cinco metros estaba una barrendera del Ayuntamiento ejerciendo su labor.

¿Por qué ocurre esto? ¿Es por el individualismo reinante en estos días? No lo creo. Yo soy una persona muy individualista, y me importa un carajo lo que le pase a cualquier persona a mi alrededor con la que yo no tenga relación. Pero eso no es una excusa para ser un maleducado. Siempre procuraré no molestar a nadie, no tirar mierda al suelo, no alzaré la voz en lugares en los que se requiere silencio, no escucharé música en lugares públicos sin auriculares. Siempre saldrán de mi boca las palabras “por favor” y “gracias”, y a ser posible más de una vez en la misma conversación.

Creo que es algo cultural, y por desgracia los españoles solemos salir perdiendo en estos aspectos. Un ejemplo, de nuevo en la Plaza del Museo. Se me acercó una persona con rasgos asiáticos y un taco de folletos en la mano. Lo primero que hizo fue darme los buenos días, y luego me preguntó que si hablaba inglés. Una vez que le dije que sí, se presentó (e incluso me escribió su nombre para que lo entendiera) y me explicó lo mejor que pudo de qué trataba el folleto que estaba repartiendo, (una charla del fundador de la Peace Cup que se celebró hace unos días en Sevilla). Me preguntó si quería el folleto, le dije que sí, y se marchó no sin antes preguntarme si tenía alguna duda al respecto de lo que me había explicado.

Por el contrario, siempre que una persona española me ha dado un folleto lo ha hecho sin dirigirme la palabra, notándose desde lejos que lo único que quiere es soltar cuanto antes todo ese taco de papeles y largarse a su casa.

Me preocupa mucho la mala educación de la gente. Pero me preocupa aún más ser consciente de que no tiene solución.

Antony & The Johnsons

Lunes, Julio 20th, 2009

Antony Hegarty, una de las voces que más hondo me llegan. Es un sentimiento que no logro describir, pero me eriza el alma cada vez que lo escucho. Sus canciones están llenas de melancolía, de tristeza, de amor y de incomprensión. No hay que menospreciar a los músicos que le acompañan, desde luego, pero Antony es el centro del grupo. La voz, la melodía, el sentimiento, las letras…

Fotografía artística de Antony Hegarty

Recuerdo la primera vez que lo escuché. Fue una noche en casa, después de haber ido a un concierto de Rufus Wainwright en Sevilla con mi pareja (por aquel entonces no lo era). Llegamos a casa, y me dijo que tenía que oír un par de canciones. Las susodichas fueron My Lady Story y Hope There’s Someone. Me quedé de piedra al escucharlas, fue algo indescriptible. Aquel hombre estaba llorando para mi, estaba rompiendo su alma directamente en mis oídos. Al día siguiente devoré su obra.

No puedo más que recomendarlo para vosotros. Pedir que le escuchéis, que le disfrutéis, incluso que le améis, independientemente de su vida, de sus extravagancias, de su locura. Merece la pena.