Soy aficionado a las artes marciales, e incluso he llegado a practicar algunas aunque ahora mismo para mi desgracia no pueda hacerlo. Pero no es de eso de lo que quería hablar. Quería hablar sobre la mentalidad y la opinión de la mayor parte de la gente que las practica y que aún no han llegado a comprender realmente la esencia de estas artes marciales.
En el mundo de la lucha la competitividad es brutal. No es para nada extraño escuchar comentarios del tipo: Cualquier karateka le parte la boca a ese de Taekwondo
, ¿Aikido? Eso es para maricones
, etc. Miles de egos hinchados luchan, además de contra sus propios compañeros, contra los “rivales” de otras escuelas/tradiciones. Y esto ha sido así desde el principio. ¿Cuantas historias de samurais se conocen sobre viajes de dôjô en dôjô en busca de un “rival a la altura”?

¿Pero qué clase de mentalidad es esa en la que lo más importante no es evitar la confrontación, sino buscarla desesperadamente? Pues precisamente la mentalidad humana. Aquella en la que nos creemos superiores, por encima de todo y de todos, mejores que cualquiera aún a riesgo de nuestra propia seguridad.
La mayor parte de la gente entiende las artes marciales como un tipo de “deporte” en el que se lucha, pero se olvidan de que el origen de todas y cada una de estas formas de arte marcial vienen de un mismo origen, un origen guerrero. Un origen de vida o muerte. Se olvidan de que la principal enseñanza debe ser no luchar si puedes evitarlo en lugar del yo te zurro la badana porque soy mejor que tú
.